JOSÉ ANTONIO RUIZ GAMBORENA

Y si no… ¿Quién?                 
España, ¿Monarquía o República?

01.04.15

monarquiaRepublicaPrecisamente por que esta disyuntiva no está viva actualmente en la sociedad
española, tomo este tema como reflexión y posicionamiento personal, ya en “frío” pero
cuando ya se oyen tambores de cambios constitucionales.
En la primavera de 2014 el panorama político español sufrió un terremoto tras unas
elecciones supuestamente “de trámite” al Parlamento Europeo, en las que con el
avance de Podemos y el enorme retroceso de los partidos tradicionalmente
representados en las Cortes,
Este hecho provocó la renuncia de dos Secretarios Generales, PSOE e IU, el
replanteamiento de la política del gobierno    de turno, la pérdida de dos ministros,
Sanidad y Justicia y inicio del fundado temor de la finalización del bipartidismo.
El escalofrío fue de tal magnitud que se temía que el tradicional consenso PP y PSOE no
fuera suficiente en un futuro próximo para resolver las cuestiones “de Estado”.
En ese momento la popularidad de la Monarquía pasaba por una situación de mínimos.
El velo de la prensa con la Casa Real había caído y los excesos del monarca en
cuestiones de vida licenciosa, infidelidad matrimonial eran aireadas e incluso las
deficiencias en sus condiciones físicas y mentales eran ya evidentes. Las
manifestaciones populares contra la familia real habían llegado a ser muy sonoras y
había que hacer un cambio que todo continuara igual.
La incertidumbre de poder hacer una transición “de oficio” entre Juan Carlos I y su hijo
Felipe en el futuro próximo, sin contar con la mayoría parlamentaria cualificada,
recomendó la abdicación del rey y la proclamación de su heredero Felipe VI, algo había
que hacer para restaurar la imagen de la institución más respetada en los últimos
treinta años.
Fue un momento en que los partidos y movimientos de izquierda, IU y otros
republicanos aprovecharon para promover un debate nacional de “Monarquía o
República”. Este debate no cundió en los medios de comunicación, no interesaba a los
partidos mayoritarios y la sociedad pasó de puntillas por el trámite, como si no fuera
con ellos.
Transcurrido casi un año desde dicha proclamación, los nuevos reyes “navegan” entre
sonrisas y amables palabras por el panorama social y geográfico tratando de hacerse un
hueco entre los ciudadanos que les miran con frialdad, e incluso con desconfianza, y sin
asumir completamente que ya no son los príncipes de Asturias. Como si el cargo les
hubiera venido caído del cielo como le fue a su padre y este tuviera que pasar por una
situación crítica para “ganarse el puesto”.
rigen de la restauración de la Monarquía.
Recordemos que el nombramiento del príncipe Juan Carlos como sucesor a titulo de
Jefe del Estado fue promovido por el Dictador Francisco Franco en 1969..
Independientemente de que la actitud del nuevo monarca desde poco después de su
nombramiento, Noviembre 1975, fuera de una renovación del régimen hacia una
democracia, la restauración de la monarquía sufría de un estigma de principio, la falta
de expresión de la voluntad popular. Esta situación fue refrendada en la Constitución
de 1978, pero fue  solo a partir de Febrero de 1981 con el intento de involución militar,
cuando el rey se ganó la aceptación y la voluntad de casi todos.
Este hecho validó su presencia como arbitro de la democracia española durante treinta
y tres años y su reinado no ha sido discutido hasta que los excesos anteriormente
citados se hicieron demasiado evidentes.
Funciones del Rey en la Constitución de 1978.
La cuestión es, ¿Realmente necesitamos un Rey? ¿Cuales son sus funciones?
La Jefatura del Estado, función representada en España por el Rey, existe en todos los
países como máxima representación de la Nación, entendida como población, y el
Estado, como sus instituciones. Bien es verdad que su papel es muy distinto en cada
uno de los regímenes, desde la Monarquía absolutista cada vez menos frecuente en el
mundo, en la que detenta los tres poderes, a la parlamentaria, cuyo poder se restringe
a los designios del parlamento, Inglaterra, España…, o las Repúblicas, Presidencialistas
como Francia, EEUU, que detenta el poder ejecutivo, o las Parlamentarias, cuyo papel
es exclusivamente representativo, Alemania, Italia…
En el caso español, la Jefatura del estado tiene un papel “casi” exclusivamente
representativo.
Su papel y su sucesión, muy definido en el Titulo II de nuestra Constitución, es la
representación internacionalmente del Estado, y le asigna funciones sancionadoras de
las leyes promulgadas por el Parlamento y los Decretos promovidos por el Gobierno.
Designa al Presidente del Gobierno, elegido por el Parlamento, Ministros propuestos
por aquel, etc.
Goza de inviolabilidad personal y la responsabilidad de las promulgaciones solo son
imputables a los ministros involucrados y que además serán quienes sancionan
(aprueban) los actos de aquel.
Intencionalmente, he dejado para el final los dos papeles más importantes en estos
momentos. Símbolo de la Unidad y Jefe Supremo de las Fuerza Armadas.
En momentos en los que se promueve la independencia de alguna región histórica,
¿Sería esperable alguna acción fuera de las meramente institucionales de costumbre?
¿O solamente pueden esperarse discursos  tratando de manifestar a los promotores de
la conveniencia de estar juntos y que abandonen su actitud secesionista?
Su papel no es el de garante de la unidad nacional? ¿Quién es entonces ese garante?
De acuerdo con el Artículo 8 de nuestra Constitución:
Las Fuerzas Armadas, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del
Aire, tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender
su integridad territorial y el ordenamiento constitucional.
Y de acuerdo con el Artículo 62, es el Jefe Supremo de las Fuerzas Armadas.
O sea que nuevamente es el Rey quien a expensas de las decisiones del Parlamento
debe aprobar la intervención contra acciones que atenten la integridad territorial y
movilizar al Ejército, lo cual ya no es tan simbólico.

Esta función se ha minimizado con el tiempo dejando al monarca como sancionador de
la participación en las acciones bélicas con vitola “humanitaria” aprobadas por el
Parlamento a propuesta del Gobierno.
En resumen, salvo en situaciones extremas, que no es poco, sus funciones son
puramente representativas.
Funciones de un Jefe del Estado.
Pero genéricamente ¿Que es esperable de un Jefe del Estado? Ya sea una Monarquía o
una República que no esté haciendo nuestro Rey.
Recurramos a la tradición española más reciente, la II República y la Constitución de
1931.
En ella se establece que el Jefe del Estado es elegido por seis años no renovables y
destituible por las Cortes, seleccionado de entre los españoles, que no sean militares,
clérigos o aristócratas relacionados con Monarquías. Su función esta claramente
vinculada al del poder ejecutivo, nombra al Presidente del Gobierno    y Ministros, y
dispone el derecho de veto de sus decisiones. Puede disolver argumentadamente dos
veces las Cortes, pero la segunda requiere el consenso de las mismas. Es responsable
penalmente de sus acciones que vayan en contra de la Constitución. Se encarga de las
relaciones y tratados internacionales e incluso declaraciones de guerra, pero siempre
sometido al consenso de las Cortes.
El Ejército, la Marina y la Defensa Nacional quedan bajo el mando del Gobierno a través
del Ministerio de Guerra, en los actos que se    les asignen para defender el territorio
nacional.
Son los militares considerados como unos funcionarios más al servicio del Estado.
l Presidente de la República no podía ser militar y en nuestro caso actualmente es Jefe
Supremo de las Fuerzas Armadas por lo que una formación en este campo parece
imprescindible, por motivos ejecutivos y de aceptación corporativista.
En resumen, las funciones eran más próximas a la de los presidentes de Francia o
Estados Unidos ya que tienen funciones ejecutivas pero la diferencia esencial es que no
hay designación directa del pueblo español, no ha habido nunca unas elecciones
especificas a la Presidencia ni al poder ejecutivo.
Como conclusión y como es obvio los poderes del Estado son siempre los mismos pero
distribuidos de otra forma. Siendo las diferencias fundamentales:
1.‐  El Jefe del Estado en la República es elegido por las Cortes cada seis años, en la
Monarquía se hace una proclamación en las mismas de acuerdo con la ley de Sucesión.
Es esta cuestión muy importante, si bien el Presidente de la República obtiene su
legitimidad a través de la voluntad popular expresada en las Cortes, el Rey obtiene su
designación en razón de su familia en un proceso legitimado en la Constitución.
2.‐ En la Republica el Jefe del Estado mantiene el mandato y el control del ejecutivo, en
la Monarquía su función es la puramente simbólica de sanción de sus decretos y las
leyes promulgadas por las Cortes.
3.‐ En la República las Fuerzas Armadas están bajo el mando del Gobierno, en nuestra
Monarquía el rey es el Jefe Supremo de las mismas. Su movilización pasa por sus
órdenes.
Capacidades necesarias de un Jefe del Estado.
¿Entonces de acuerdo con lo anterior, que debería ser exigible a una persona que
aspirase a ser Jefe del Estado?
Independientemente de las funciones que las Constituciones le asignen debería:
1.‐ Ser persona respetable, respetada y tenida como ejemplar en la función especifica
que haya ejercido en su trayectoria anterior. Conocimiento e imagen pública positiva.
2.‐  Capacidad de liderazgo, organización y discusión entre sus iguales y sus
colaboradores.
3.‐ Conocimiento de los ambientes internacionales, idiomas y haber intervenido en la
resolución de conflictos, no necesariamente políticos. Sus conocimientos de
geoestrategia internacional podrían ser de gran utilidad o deberán ser adquiridos.
4.‐  Si en política interior va a realizar funciones ejecutivas debería pertenecer a un
partido político o estar vinculado a una ideología que le permita designar un Gobierno
coherente del que reciba su apoyo.
Sus conocimientos de economía, legislación y justicia deberían ser valorados.
i no tiene funciones ejecutivas, puede estar vinculado a alguna ideología pero debería
proceder con  imparcialidad en sus quehaceres.
5.‐ Si va a ejercer el mando supremo de las Fuerzas Armadas puede ser recomendable
su conocimiento y paso por las Academias militares, por conocimiento de los
procedimientos y valorando el corporativismo de estos funcionarios.
6.‐ Ser valorado y elegido, directa o indirectamente, por la voluntad de la Nación, en
manos de la ciudadanía. Manteniendo en sus manos la capacidad de la revocación del
cargo.
Dentro de éste perfil humano creo que habría bastantes, no muchos, personajes
elegibles para esta función pero que deberían ser aupados para ello porque en nuestro
entorno nadie se ha planteado esta posibilidad. Y digo aupados porque los que primero
optarían al cargo serían los que siempre están dispuestos a todo, los políticos, y estos
gozan ya del suficiente desprestigio como para no cumplir con la mayor parte de las
condiciones anteriores.
Formación recibida por los Príncipes herederos.
No cabe la menor duda que la Ley de Sucesión designa a los futuros monarcas casi
desde antes de su nacimiento. Es por ello que su educación está programada y
ejecutada milimétricamente. Su formación, su comportamiento, compañías,
manifestaciones son examinadas con pulcritud por sus preceptores desde sus inicios. Si
como consecuencia de su juventud e inexperiencia se produjera algún hecho
desafortunado, este es silenciado, disculpado o desmentido para mantener una imagen
de pura ortodoxia con la esperable.
En otras palabras, si en las monarquías modernas hay algo claramente definido es el
papel y la imagen de los futuros reyes. Otra cosa es su capacidad, “Lo que Dios no
da…”. Ser hijo de un rey no es garantía de valor intelectual y moral. Pero esto tampoco
es óbice, sus acciones serán preparadas para que cualquier incapacidad quede oculta y
si de hecho esta fuese poco disimulable las estrategias de palacio tienen recursos para
obviarlas, saltar la sucesión por algún motivo, prolongar el reinado de los padres y que
pasen directamente a los nietos, etc. Las tradiciones son muy antiguas y a lo largo de la
historia se ha dado de todo.
En resumen, es claro que si hay alguien que ha sido preparado desde su cuna para
ejercer un papel, este es el futuro rey. Sus carencias serán pulidas y será soportado en
sus decisiones para hacer su función adecuadamente.
Incluso cuentan con una ventaja, si proceden de una dinastía reinante, han crecido
dentro de una aureola familiar ejemplar y cuenta con la simpatía de los ciudadanos.
e acuerdo con todo lo anterior, parece que lo más recomendable en el caso español
es mantener la monarquía tal y como está instituida y dispondremos de un Jefe del
Estado, preparado y capaz de “hacer lo que pueda” pues el resto le será suplido.
Representatividad y “elección” del Jefe del Estado.
Entonces, ¿Qué es lo que falta? Porque hay que reconocer que hay un déficit. Los
nuevos reyes al igual que sus padres en 1975, hasta 1981 fueron vistos con simpatía
pero se ven como un florero puesto en medio de un salón, que todo el mundo ve pero
nadie sabe para que sirve.
Esa “legitimación popular” fue alcanzada por su padre la madrugada del día 24 de
Febrero de 1981, desde luego su figura fue vista con otros ojos desde aquel momento.
¿Entonces tenemos que esperar a otra situación e intervención extraordinaria para que
Felipe VI se “gane” el puesto? En estos momentos no le van faltando ocasiones pero no
parece que esté por la labor de hacerlo, de bajar al terreno de la realidad y contribuir  a
la solución de los problemas, o al menos que su papel sea notorio.
Mientras tanto, ese déficit procede exactamente del punto sexto del perfil antes
mencionado
“Ser valorado y elegido, directa o indirectamente, por la voluntad de la Nación, en
manos de la ciudadanía. Manteniendo en sus manos la capacidad de la revocación del
cargo sin la necesidad del empleo de la fuerza.”
En otras palabras, le falta la aceptación como figura representativa, expresada
individual y con la aprobación por la mayoría de los ciudadanos. Así mismo requeriría la
revisión periódica de dicha adhesión, por muy larga que esta fuera, ocho o diez años.
Propuestas de legitimación.
Teniendo en cuenta la función representativa institucional del Jefe del Estado español
en estos momentos hace recomendable una figura desvinculada de partidos políticos,
que muy bien podría ser el rey Felipe VI, pero debería ser sometido a un proceso
plebiscitario para legitimar su cargo frente el pueblo español.
En pocas palabras, ¿Felipe VI? Bueno, pero con la aprobación popular y el derecho a
revocabilidad.
Reflexiones sobre el mercado de trabajo (FAES) – Síntesis y Comentarios
01.07.14

Durante las jornadas d la Escuela de verano del Escorial del Partido Popular, fue presentado este libro que si no es la Bíblia del partido en lo que se refiere a la política laboral está muy cerca.
http://www.fundacionfaes.org/file_upload/publication/pdf/20140701102457reflexiones_sobre_el_mercado_de_trabajo-_continuar_la_reforma.pdf

Síntesis
Creación de empresas y liberalización del mercado.
* Reducir complejidad y costes de creación de empresas. Promoción del autoempleo con reducciones fiscales.
* Acceso al crédito y reducción de los costes de financiación.
* Deseable la inversión en I+D, para mejorar la estructura productiva. Reducción de costes administrativos y aumento de incentivos fiscales.
* Desregulación del mercado de productos. Liberalización del mercado.

Contratos de trabajo
* Regulación de un contrato de trabajo, de formación y/o prácticas que pueda a ser a tiempo parcial o completo para jóvenes que se incorporan al mercado de trabajo o cambian de actividad laboral, con salarios inferiores al mínimo interprofesional.
* Modalidades de contrato de trabajo único o dos (indefinido, es decir
seis o de doce meses de duración). Eliminación de la dualidad de empleados sobreprotegidos y con contrato temporal. Posibilidad de contratos a tiempo parcial con carácter indefinido, transformación de trabajos indefinidos y tiempo completo a tiempo parcial- Renuncia de parte de los derechos de los trabajadores sobreprotegidos en beneficio de los más jóvenes.
(Nota: Da lugar a empleos a tiempo total con cobertura social y fiscalidad a tiempo parcial, con pago de horas extraordinarias, con salario sin declarar o sencillamente sin pago, con la amenaza de pérdida del empleo).
* Incrementar las restricciones y la penetración de las ETT´s privadas en el mercado laboral, pudiendo establecer todo tipo de contratos. Entendiendo que serán ellas las que seleccionen, formen y asignen rápidamente los trabajadores más idóneos para una función temporal en las empresas y que facilitan la transformación de los contratos en fijos.
* Temporalidad y trabajo a tiempo parcial nocivo para la estabilidad, formación y productividad de los trabajadores, pero solución para reducir los costes empresariales y aumento de competitividad que evita la deslocalización del trabajo.
Alemania en los 2000´s completaba la remuneración a los minijobs hasta alcanzar un nivel mínimo de bienestar.
(Nota: Única referencia a la disponibilidad económica familiar y su calidad de vida).

2
* Posibilidad de transformación contratos de tiempo total a parcial en empresas cuya situación pudiera justificar la reducción de plantilla y aceptación de trabajadores con contrato con regulación anterior a pérdida de parte de sus derechos en beneficio de los contratados nuevos.
* Mejora de la formación a través de cambios del sistema de educativo. Compatibilidad en las titulaciones y mejora en la enseñanza de idiomas que faciliten los cambios de país.
Bajo nivel de cualificación media de los trabajadores españoles. La proporción de españoles con estudios universitarios (23%) y con formación media no obligatoria, incluyendo la profesional (36%) no llega al 60%, frente a Alemania que es del 86% (58% -28%). La más baja de la UE exceptuando Portugal.
Lamentable esta situación es sólo ligeramente mejor en el caso de jóvenes. 65%, 31-34%) lo que no hace esperar una mejora futura. Esto se justifica por la “fuga” de personal joven al sector de la construcción en el pasado.
Lamentablemente no es esperable una mejora en este sentido, la proporción de jóvenes sin formación empleados ha aumentado respecto al total. Esto es válido para ambos sexos.
(Nota: Esta situación es histórica, la falta de personal con formación intermedia y profesionales cualificados. Tampoco es tan sorprendente la proporción de jóvenes sin cualificación trabajando teniendo en cuenta que el mercado de trabajo se está centrando en la restauración, y otros asociados del turismo. Además teniendo en cuenta la emigración de los jóvenes con formación esto empeora).
* Abanico salarial pequeño lo que desincentiva el continuar en la formación para obtener salarios más altos. Poca rentabilidad de la inversión en la formación, coste, años sin trabajar, etc.
* Movilidad geográfica (Incluso fuera de sus países) y el beneficio de la experiencia adquirida para su valoración a la reincorporación del trabajador en su país de origen.
* Reducción del salario mínimo. Establecimiento por edades y/o cualificación.
Incorporación de todos los hombres y mujeres y emigrantes en situación regular al mercado de trabajo.
(Nota: Ni una mención al nivel de bienestar de la población, parece que la familia subsiste con la contribución del trabajo de todos sus elementos, el recurso al pluriempleo y/o realización de pequeños trabajos en la economía sumergida).
* No intervención sindical en la negociación salarial. Subidas salariales asociadas al incremento de productividad y no al IPC. Posibilidad de descuelgue de los convenios sectoriales por causas distintas a la crisis económica de la empresa. Reducción del tiempo de negociación de los convenios, más flexibilidad de los mismos con cambios en tiempos de trabajo o salarios, evitando los despidos. Limitación de la aplicación a un año tras en vencimiento de los convenios de empresa y recurso al arbitraje y/o aplicación el convenio del sector, lo que genera periodos de incertidumbre.
Decisión de inaplicabilidad de un convenio de empresa debe ser negociada entre empresa y trabajadores. Situaciones de inseguridad jurídica al no disponer de una legislación clara ni una jurisprudencia que ayude a resolver los problemas.
* Falta de representatividad de los sindicatos y de las organizaciones empresariales a la hora de negociar convenios sectoriales.
(Nota: No cuestiona la representatividad de los partidos por bajo nivel de afiliación a los mismos ni a la proporción de votos obtenidos en las elecciones. La participación del orden del 60% y mayorías con 40% de los emitidos, total 24% del censo electoral)

3
* Posibilidad de aumentar transitoriamente el número de horas de trabajo sin pago adicional, creando una “cuenta” para periodos posteriores.
Del despido y desempleo
* Reducción del tiempo de preaviso al despido.
* Reducción del coste de despido. Puede ir aumentando con el tiempo de permanencia.
* Reducción de los costes sociales con revisión de las coberturas sociales y aumento de la edad de jubilación.
* Reducción del subsidio de desempleo, penalización para largos períodos que incentiven la búsqueda y aceptación de otro trabajo. Cambio de concepto de “derecho” por el de seguro para cubrir una situación indeseable. Aumento de las sanciones por actitudes pasivas o negativas en la búsqueda y aceptación de nuevos empleos. Reactivación del funcionamiento de las oficinas de búsqueda de empleo.
(Nota: Tratamiento del trabajador desempleado con un parásito que evitará la reincorporación al mercado de trabajo en la medida que el seguro de desempleo le cubra sus necesidades. No menciona tampoco el empleo en economía sumergida cobrando el subsidio).
* Aceptación de empleos peor remunerados que el anterior o de muy distinta índole a partir de un momento (p.ej. tres meses) del despido bajo la amenaza de sanción. Establecimiento de controles periódicos presenciales en los que se demuestre la proactividad del trabajador en la búsqueda de empleo..
Acciones gubernamentales
* Aumento puntual de la inflación. (Reducción temporal de paro).
* Reducción del gasto público y de los impuestos directos e indirectos.
* Políticas de promoción de empleo
PPMT: Políticas pasivas mercado de trabajo: Desempleo, prejubilaciones..
PAMT: Políticas activas. Formación, agencias y estímulos al empleo.
En España se invierten más del triple en las primeras que en las segundas (0,9 – 2,83 PIB). OCDE (0,58 – 0,86).
Gasto anticíclico, máximo en periodos de depresión, con resultados difícilmente cuantificables. Aparecen “sesgos”, como mala aplicación de la formación, mala selección, sustitución de empleados no subvencionados por otros subvencionados, etc. Promoción del autoempleo.
Se puede considera que los trabajos creados mediante subvención son marginales. La mejorvía es la formación si se hace bien. Diseño de programa, contenido, selección alumnos e incentivos por participación.
Reconocimiento de la dificultad de aplicar estas políticas con las CCAA por medio y normativas dispares.
Incrementar la participación empresarial en los programas de formación, tanto para ocupados como para desocupados.
(Nota: Pagina 196 catálogo de medidas de promoción de empleo, propio de una presentación política del Ministerio de Trabajo. Es viejo, genérico, está quemado…)

4
* Compatibilizar fiscalmente los países de la UE y compartir gastos sociales con países en crisis (Requeriría que todos los ciudadanos de la UE compartieran sus objetivos de bienestar!!).

Empleo Público
* Valores numéricos de empleados en las distintas administraciones, ocupaciones, etc interesantes, personalmente no las había visto antes tan claramente.
* Número difícil de establecer pero se incremento desde el 2007 al 2011 en casi 300.000, hasta 3.220.600 y se redujo en 374.800 hasta principios del 2013, amortizando jubilaciones y personal contratado temporal.
* Gasto público 43,3% del PIB. Francia 56,6, Alemania 54%, UK 48,5% e Italia 50,7%
* Un empleado público cada 15 habitantes, (la media en UE 17), pero la distribución es muy variable en las CCAA, algunas duplican. 17 % de la población activa.
* Razones históricas en la definición y condiciones de trabajo de los funcionarios, reclutamiento mediante oposiciones, estabilidad excepto en casos excepcionales, ascensos, progresión en la escala…que hoy son la base de nuestra estabilidad Constitucional. Administración independiente, objetiva, neutral y respetada.
Pero con el tiempo se ha desvirtuado el sistema y se ha creado una confusión en los métodos de reclutamiento, con sistemas no transparentes, complejidad en salarios, movilidad. Falta de flexibilidad, cualificación o disponibilidad geográfica para nuevas tareas que obligan a contratación de nuevo personal.
* En general el nivel retributivo es exiguo e impide la retención del talento y evitar el trasvase al sector privado, especialmente cuando existe la posibilidad de retorno con excedencias voluntarias.
* Posteriormente se ha recurrido a las ETT’s para la contratación temporal de personal evitando rigideces, estrategia que debe ser promovida.
Conclusiones
*Texto obra de un coordinador más políticamente correcto que los colaboradores, vinculados fundamentalmente a la educación.
* Sorprendentemente hace afirmaciones contrarias a las que se han sido establecido en el trabajo. Parece un texto más político que trata de edulcorar una buenas parte de las recomendaciones y tranquilizar al lector.
* En cualquier caso las recomendaciones finales van en la misma línea de lo expuesto a lo largo de los trabajos.
Comentarios del Autor de este trabajo:
* Desconozco si este documento de la FAES es la justificación de la política laboral ejercida por el Gobierno del PP desde Diciembre del 2011 o la base inicial del mismo. Entre los diferentes trabajos, los hay realizados desde 2012 al 2014.
El documento se ha publicado el pasado Julio y no ha sido comentado por el Presidente ni sus Ministros, “como si no fuera con ellos” pero la realidad es que corresponde en su fondo y en su forma con su política y su justificación.

5
* En líneas generales se puede decir que tiene un punto de vista muy parcial y corresponde en muchos aspectos con las aspiraciones manifestadas por las representantes o miembros de las organizaciones empresariales.
* Lamentablemente la terminología utilizada en el documento en muchos casos es hasta insultante y considera el mercado español de trabajo como una de las causas de la crisis, un lastre para la economía y una rémora para su salida.
* En ningún caso hace mención a la corrupción que se va conociendo, asociada a las subvenciones estatales a las políticas de empleo, activas y pasivas, tanto por parte de las organizaciones empresariales como sindicales.
Bien es verdad que el documento hace mención a “sesgos” derivados de subvenciones pero ni mención al desvío de fondos de ERE, formación, subvenciones a la contratación de jóvenes y mayores, corrupción de los trabajadores y empresarios vinculada al desempleo, etc.
* El tratamiento del trabajador es exclusivamente como un elemento de coste, con valor inversamente proporcional a la estabilidad en el empleo. Parece que por definición es sospechoso de “fraude” a la empresa.
* No se menciona en ningún sitio del documento la palabra fidelidad o identificación del trabajador con los objetivos de la empresa venciendo la desafección creciente. Esto es muy chocante para los que hemos estado muy vinculados e identificados con nuestra empresa prácticamente toda nuestra vida laboral.
* Tampoco se hace mención a la economía familiar y la calidad de vida, necesaria para el consumo interno, base de la economía española. Los salarios deben ser bajos y “parece” que el subsistencia familiar debe basarse en el trabajo de todos sus miembros, y si es posible el pluriempleo (?) o en la economía sumergida a la cual no menciona.
* Un aspecto fundamental que tampoco menciona es la estabilidad en el empleo que permita asumir compromisos personales y económicos base de nuestra convivencia, formación de familia y nacimiento de hijos, inversiones en vivienda o sencillamente pago de alquileres y adquisición de vehículos, etc
* El trabajo más interesante y preocupante es el articulo “Retribución salarial, señales e inversión en capital humano”. (Pagina 171). En él se hace un análisis comparativo de los niveles de formación de los trabajadores comparativamente con los países de nuestro entorno y sobre todo el mantenimiento de esta situación en la población más joven. Bien es verdad que las conclusiones no citan a la parte de jóvenes bien formados que están optando por la “rotación externa”.
* En resumen, el panorama y sus aspiraciones es muy distinto del que nosotros hemos tenido en nuestra vida profesional y que desde luego hubieran complicado mucho la misma.


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